Te preguntarás qué es la glosofobia. Muy fácil: es el miedo a hablar en público.

Si crees que la padeces, no te preocupes, tenemos buenas noticias para ti: se estima que el 75% de la población tiene pánico o miedo a hablar en público. Así que no estás solo.

A lo largo de la historia muchas personas conocidas han sufrido miedo a hablar en público: el político Winston Churchill, el actor Harrison Ford, el Príncipe Harry, la actriz Julia Roberts hasta el multimillonario empresario de éxito Warren Buffet o en nuestro país, la cantaora Pastora Soler o el famoso youtuber El Rubius.

¿Recuerdas cuándo sentiste ese sudor en las manos? ¿Ese rubor en la cara? Insomnio, temblor de piernas o palpitaciones son las principales manifestaciones de la glosofobia que se nos puede presentar en muchas situaciones de la vida: una entrevista de trabajo, una presentación en la universidad, una formación en la empresa o un simple discurso en la boda de tu mejor amiga.

Como cualquier fobia se puede trabajar y se puede mejorar. Se puede perder ese miedo y llegar a ser un gran orador u oradora para cualquier tipo de público.

Aquí te dejamos algunos consejos para mejorar y perder ese miedo a hablar en público:

#1 Practicar.

¿Cuántas veces has escuchado: ensaya delante del espejo? Pues funciona. Podrás ver tu expresión corporal, tus gestos, tus posturas y tu voz. Practicar o ensayar te ayudará a perder los nervios ya que cuanto mejor te lo sepas, más seguridad y confianza tendrás. Si prefieres, grábate con el móvil para saber dónde puedes mejorar. Hazlo como quieras pero practica.

# 2 Preparar.

Escríbelo. Haz un resumen por puntos para que un punto te lleve a otro enlanzando las ideas. Esto te permitirá saber qué quieres poner o quitar de tu discurso hasta que tengas lo que realmente quieres transmitir. La preparación es, quizás, la parte más importante de hablar en público.

#3 Piensa bien y acertarás.

Llevando la contraria al dicho popular, nosotros creemos que si piensas bien, acertarás. Piensa y visualiza en positivo Nadie te abucheará o se reirá, a menos que cuentes un chiste o hagas una broma. Pensando en positivo. lograrás reducir tus niveles de ansiedad.

#4 No mires solo a una persona.

Es el eterno debate: mirar a un punto fijo o a toda la sala. Yo soy un verdadero apologista de que hay que mirar a toda la sala para que todos se sientan involucrados en tu discurso.  Mucha gente que asiste a charlas, sale y dice: me ha gustado pero me ha parecido una persona distante. Esto pasa porque si solo miras a una persona los demás se sienten excluidos de tu presentación. Si  es una videoconferencia mira a la cámara no a la pantalla, así dará la sensación de cercanía y de estar mirando a todos a los ojos.

#5 Respira.

Practica y controla tu respiración para bajar los niveles de ansiedad y estrés. Relájate y céntrate en tu respiración. Inspira, expira. Inspira, expira. Seguro que ya te sientes mejor.

#6 Felicítate.

¡Da igual cómo haya salido! Felicítate después de cualquier presentación en público. A veces somos más exigentes con nosotros mismos que nuestro público.  Aunque no haya salido como te imaginaste o visualizaste, felicítate y aprende par la próxima.

Se puede superar ese miedo y disfrutar de hablar en público. Te lo digo por experiencia propia. Como dijo Warren Buffet una vez superado su miedo: “tienes que ser capaz de comunicarte en la vida. Eso es tremendamente importante. Si no puedes hablar y comunicarte con otras personas y que comprendan tus ideas estás echando a perder tu potencial”. En ACADEMIA podemos ayudarte a superar esa ansiedad a formarte para hablar en público. Si es una fobia con consecuencias más graves, te aconsejamos que busques la ayuda de un profesional.

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